El Festival internacional de cortometrajes y cine alternativo de Benalmádena (FICCAB) empezó su andadura en el año 1998, buscando promocionar el cine menos comercial, diferente, alternativo, que se aleja de los estereotipos al uso o las cinematografías desconocidas. Además, sirve de lanzadera a nuevos realizadores que, a través de un formato como el cortometraje, intentan abrirse un hueco en el mundo del séptimo arte. La sección a concurso de cortos y las muestras de largos van acompañadas de ciclos de lo más heterogéneos, y todos los años se premia la labor de artistas reconocidos en el panorama nacional e internacional.